Lockdown Economy World en el Laboratorio de Ideas con Massimo Mercuri

The interview was transcribed and adapted into an article by Judith Trasladino

Lockdown Economy es una iniciativa social internacional que ayuda a los empresarios de todo el mundo a superar el COVID-19 y así poder reactivar la economía. Se trata de una serie de entrevistas en las que empresarios de diversas partes del mundo, así como de diversos giros e industrias, nos comparten cómo les ha afectado este encierro y cuál es la situación de su mercado en la actualidad. Estamos registrados como una Sociedad en conjunto con las Naciones Unidas para Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

En esta entrevista, nos reunimos con Massimo Mercuri, quien es el Co-fundador del laboratorio de ideas en AlterContacts Think Tank global para el desarrollo sostenible, que tiene como objetivo erradicar la ignorancia, potenciar el espíritu empresarial y ayudar a las organizaciones a inculcar la mentalidad de sostenibilidad, realizar seguimiento y medir su contribución a los ODS de la ONU en Holanda. Massimo Mercuri, ha trabajado para grandes corporativos en tecnología e innovación. Por cuestiones de salud, tuvo que dar un cambio significativo en su vida dedicándose a cosas más importantes para él. Actualmente es Co-fundador de Altercontacts, donde da vida al laboratorio de ideas sustentado en explorar los vacíos institucionales, tipos de ignorancia y la emprendeduría visto como el motor de la economía.

Watch the video version of the interview.

Cuéntanos de ti, Massimo, ¿a qué te dedicas? ¿Qué clase de negocio tienes?

Massimo: Soy originario de Italia, pero crecí en México; es el país en el que he vivido más tiempo en toda mi vida, en comparación con los demás países donde he estado. Trabajé un poco en todo el mundo; siempre para cosas tecnológicas, de innovación y para grandes corporativos, en general. Hasta que, por una cuestión de salud (un doctor muy sabio me dijo: “no importa cuántas medicinas tomes, qué curas hayan o cuántas cirugías existan, lo que necesitas es cambiar de vida”), empecé a dedicarme a cosas que me importan más; con mayor importancia que hacer dinero o tener fama y grandes puestos de trabajo -situaciones que vienen con otros tipos de estrés que no quieres tener-.

Total que fundé un grupo sin fines de lucro (estamos apenas abriendo la oferta de servicios) que es AlterContacts porque, durante muchísimos años, conocí a demasiadas personas sabias, diferentes a mí y de las que podía aprender. Así que, empezando por la premisa que si “tú sabes algo que yo no sé” y viceversa, juntos sabemos más; de ahí nace el Laboratorio de Ideas (Think Tank en inglés).

En este laboratorio, exploramos los vacíos (institucionales, por ejemplo), temas de ignorancia o de emprendeduría y negocios -como motores de la economía-. Todo esto por varios motivos. La ignorancia es la base de muchísimos males de la humanidad; incluso alguien que es erudito en ciertos aspectos, puede ser ignorante en otros de mayor simpleza: nadie pensaba en inventar la bomba atómica mientras se estudiaba la energía del átomo o, los sustitutos del azúcar, que hay quienes creen que son mejores cuando la verdad es que algunos son más letales. Existen cosas que se hacen con muy buena intención pero, sus repercusiones no son las deseadas.

Entonces, la gente que sabe no se conecta con la que toma las decisiones, las empresas no actúan en sí, las gerencias piensan en los presupuestos, los ejecutivos (cuando hablan de estrategias para mantener a los accionistas) solo llenan unas cuantas diapositivas en PowerPoint, etc. No obstante, nadie se pregunta: ¿el resultado de mis acciones es realmente bueno? Y, las consecuencias de ese resultado ¿serán igual de favorables? Es allí donde nosotros ayudamos a perfeccionar estas nociones, desde un punto de vista de sostenibilidad y de prosperidad, para todos.

¿Qué has hecho con tu iniciativa en el área comercial? ¿Cómo se han visto afectados los usuarios con respecto a este tema?

Massimo: Eso sí estuvo difícil. Cuando fundamos el Laboratorio de Ideas en abril de 2019, tuvimos los primeros cuatro clientes -meses antes de la pandemia- y estábamos sumamente animados. Dos de ellos, inclusive, nos volvieron a llamar para un taller con el fin conformar un departamento más ingenioso en relación al aumento del flujo de trabajo, compuesto por servicios distintos entre sí (mas, si alguno faltaba, afectaba la labor del resto). Esto lo logramos haciendo que la gente descubriera cómo organizarse para actuar en conjunto.

Después, nos contactaron nuevamente para realizar otros talleres. Hasta marzo del año pasado, luego, poco a poco, se fueron frenando (algunos no han vuelto a abrir sus oficinas). Todavía tenemos clientes — y en algún momento nos volverán a solicitar los demás — pero, el mundo cambió; no podíamos continuar de la misma manera.

Tras este acontecimiento, la motivación que cada uno tiene, fue lo que nos impulsó, ya que, todos tenemos que salir adelante. Hay una clase de motivación que te permite avanzar y da satisfacción cuando logras conseguir tus metas, sean cuales sean. Pienso que, lo más importante es no paralizarse a causa del miedo. Yo, por decir algo, no veo las noticias (fueron mis padres quienes me contaron, por teléfono, que Donald Trump no ganó las elecciones), me da la libertad de concentrar mi tiempo en otras actividades. En serio, es algo que te relaja el pensamiento; es una práctica mental: botar toda la basura, la mercadotecnia, etc. para ir progresando.

No fue sencillo al inicio. En nuestro caso, el proceso que observamos y tomamos consiste en que, cualquier idea que tengas, tienes que determinar si es deseable, es decir, si existe alguien que la necesite o quiera. Luego debes cuestionar si es factible: ¿tienes cómo hacerla? ¿Sabes cómo hacerla? Por último, es elemental tener conocimiento de tus finanzas: ¿posees el dinero y los recursos para llevar a cabo tu planteamiento? Estos tres aspectos, que trabajamos en AlterContacts, te pueden servir para cada etapa de tu proceso, desde su surgimiento hasta para un proyecto ya desarrollado.

Lo que resultó siendo nuestra mayor complicación fue reconocer cuál es la necesidad primordial del contexto actual. Intentamos hablar con otros emprendedores de nuestra propia red y todos compartían la misma interrogante: “ahora, ¿qué hacemos?”. En ese entonces, se comenzaron a usar distintos eventos en línea gratuitos, para mantener el contacto con la clientela. Sin embargo, nadie hablaba de lo que sentía; no se contaba lo que estaba pasando dentro de sus cabezas.

En ese sentido, siendo yo un pequeño emprendedor — si bien somos bastantes los que estamos en esta organización, somos voluntarios en su totalidad -, parecía que lo que me faltaba era establecer esa conversación que sucede en el medio de los eventos donde te encuentras. No me refiero a las conferencias de networking, sino a las que surgen cuando haces la fila para ir al baño, cuando vas por un café o donde se reúnen algunos para fumar. Allí es donde descubres una nueva idea o solución. Eso faltaba.

Y, en eso, Julia resultó brillante. De la noche a la mañana desapareció del mapa, por tres días no supe de ella. De pronto, ya tenía un sitio web en donde estaba proponiendo llevar a cabo Lockdown Economy. Decía que, de todas maneras, si no llegaban clientes, lo más ridículo que se podía hacer para ayudar a un emprendedor era cobrarle para decirle qué hacer (cosa que varios consultores hacen). Si de verdad quieres favorecer un emprendimiento, contrata sus servicios. Esa es la ayuda óptima que le puedes brindar a un negocio: solicitar y comprar sus productos.

Ahora, como no teníamos cómo comprar todos los productos ni las ofertas de cada uno de los que conocíamos (y ellos los estaban dando gratis por doquier), decidimos analizar el panorama. “¿Por qué no los entrevistamos? Grabamos las pláticas en donde nos llegamos a tener más confianza y platicamos cómo lo hicimos”, eso fue lo que se nos ocurrió. El resto es historia, por el lado de Lockdown Economy.

Registrarnos con las Naciones Unidas fue muy bonito. Pero, lo más bonito fue cuando llegaron, tanto las pruebas de los nuevos voluntarios como la de los anfitriones, en distintos idiomas. Me acuerdo de que recibimos una en chino o en tagalo y, juro que tenía lágrimas en mis ojos, al escuchar la presentación en otra lengua. Se siente fantástico, sobre todo, porque hay muchas personas dispuestas a colaborar gratis, como nosotros.

¿Cuál ha sido tu mayor reto? ¿Cómo lo has podido solventar?

Massimo: Mi mayor reto, a raíz de la pandemia, fue mantener el contacto con la gente, principalmente. Esto se debe a que, en un tiempo de miedo y peligro, se tiene la tendencia a encerrarse en uno mismo y, la idea es entender que no estamos solos, que hay otros que están en nuestra situación también. Es por eso que, si conseguimos conectarnos y compartir entre nosotros, automáticamente nos sentiremos mejor. Ese fue mi reto.

Incluso, yo desaparecí por varias semanas, nadie supo de mí. Tuve que atravesar ese momento de angustia, en carne propia. Aparte, me dio COVID-19 y, durante cinco semanas, estuve con fiebre.

¿Qué es lo que proyectas para ti, para tus compañeros de trabajo y para el grupo de voluntarios? ¿Cuáles son tus perspectivas para los próximos meses?

Massimo: Me gustaría saber qué va a pasar mañana ya que, tras lo que observamos en el 2020, todas las proyecciones y estadísticas que se tenían erraron. Lo que deseo es que este virus se vuelva, poco a poco, algo ligero como un simple resfriado; que podamos inventar una nueva vida juntos.

Pero, claro que van a haber problemas por resolver, pues, estamos ahorita aprendiendo de lo que se está realizando. Aunque nos regimos por la característica de sin fines de lucro (con las entrevistas y eso), es cierto que, igualmente, estamos aprendiendo.

Un instituto de investigación nos contactó — tienen la capacidad, a través de sistemas de cómputo, de extraer y analizar el texto y las emociones que se generan por los audios — porque resulta que, gran cantidad de pequeños emprendedores — pese a la existencia de distintas investigaciones y estudios -, son desconocidos. Nadie nos conoce realmente. Desde un punto de vista sociológico, somos el grupo con menos datos cualitativos (muchos números, pocas cualidades). Por lo tanto, somos unas de las primeras iniciativas que están modificando esta situación.

Ya con esto tenemos como objetivo, a futuro, apoyar a industrias más grandes para que puedan entender qué relevancia tiene el fomentar este ecosistema económico. En especial porque, el resultado de estas investigaciones debe alcanzar los oídos de los gobiernos e instituciones oficiales, para así formular legislaciones aptas, que estén más a favor del trabajador: desde el que vende periódico en la calle hasta el que tiene una empresa familiar de diez empleados; son primordiales. Ninguna empresa grande nació con su status actual; todas comenzaron con pequeñas acciones, de ahí se arranca.

¿Sabes? Las empresas grandes tienen el mismo éxito que las pequeñas, es decir, las mismas estadísticas, aparentemente. Eso es interesante. Por otra parte, en muchos países hay economías no oficiales (que suceden en la calle mediante intercambio directo), y deben destacarse por igual.

¿En qué requieren más ayuda? ¿Qué es lo que AlterContacts está necesitando, actualmente, con esta crisis generada por la pandemia?

Massimo: Lo que más necesitamos es recordarnos que hay negocios y servicios buenos, que están a la mano de todos. Por la cuarentena, solemos tender a comprar productos procesados que provienen de Dios sabe dónde; compremos las ofertas locales. Fomentemos la economía del vecino. Por cada emprendedor, hay diversas familias que se desconocen: algunas recogen papas, otras preparan pasteles y otras están realizando actividades varias pero indispensables, para que podamos vivir en armonía.

Es un excelente momento, a nivel internacional, para redescubrir y reforzar los negocios internos. Mis tres deseos giran alrededor de esto. A veces, consumimos cosas que no nos sirven de nada (hago un énfasis en la comida industrial); hay que consumir lo local, lo propio. Esos son mis anhelos.

No tengo nada en contra de la globalización. Sin embargo, debería haber un balance justo que no perjudique a nadie. Una economía local sana — junto con la educación — es sinónimo de una sociedad sana.

¿Qué le quisieras decir a las personas que te están viendo?

Massimo: No están solos (gracias a este tipo de canales, yo tampoco me siento solo) y que, de vez en cuando, hay que tener el valor de dejar ir el tipo de trabajo que tuvimos en el pasado. Después de 30 años en corporativos, yo lo tuve que hacer por salud; decidir hacer una vida en la que voy a vivir. Y, lamentablemente, hoy nos encontramos frente a decisiones de este estilo, mas, he visto entrevistas de gente que ha cambiado completamente su norte, y están logrando prosperar.

Vean las entrevistas, en ellas hay demasiado que aprender. Lo que alguien solventa de una forma, otro lo consigue de otra, así que pueden copiarse con orgullo de sus ejemplos. Asimismo, teniendo en cuenta las necesidades de otros, puede que surja en ustedes una idea que se transforme en un servicio idóneo.

About the Guest

Massimo es co-fundador del laboratorio de ideas AlterContacts y cree que eliminando la ignorancia y mejorando la comunicación es posible conectar los cerebros en una gran inteligencia compartida, para ayudar a crear una sociedad donde todos podamos florecer. En esta entrevista nos cuenta cómo su empresa se transformó en un incubador de iniciativas sin fines de lucro para ayudar en la pandemia.

AlterContacts es un laboratorio de ideas que desarrolla prácticas para soluciones sostenibles que contribuyen hacia los objetivos de desarrollo sostenible (#ods). Además de facilitar el diálogo estratégico mundial, también cultiva iniciativas que ayudan gente, organizaciones y comunidades para que sean más ingeniosas y encuentren el camino hacia la prosperidad.

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The UN-registered nonprofit social initiative that helps small businesses and self-employed professionals to overcome the challenges of the pandemic.

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